La cumbre climática global acuerda objetivos de emisiones más ambiciosos
195 países firmaron un anexo reforzado del Acuerdo de París, elevando el objetivo de reducción de emisiones de 2030 al 50% e impulsando la inversión en energía limpia.
Una cumbre climática global de dos semanas concluyó con la firma de compromisos reforzados por 195 partes, elevando el objetivo de reducción de gases de efecto invernadero de 2030 del 43% al 50% (respecto a los niveles de 2019).
Puntos clave del acuerdo
Los países desarrollados se comprometieron a aportar 150.000 millones de dólares anuales en financiación climática a las naciones en desarrollo antes de 2028. Se creará un fondo de pérdidas y daños para ayudar a países vulnerables a afrontar las pérdidas económicas por fenómenos meteorológicos extremos.
Aceleración de la transición energética
Durante la cumbre se anunciaron varias medidas importantes:
- La UE emitió 200.000 millones de euros adicionales en bonos verdes
- La Ley de Reducción de la Inflación de EE. UU. se amplió al hidrógeno y al almacenamiento
- China se comprometió a que el 35% del consumo energético sea no fósil en 2030
Compromiso y controversia
El calendario para eliminar las subvenciones a los combustibles fósiles siguió siendo el punto más difícil. El texto final opta por una «reducción gradual» en lugar de una «eliminación gradual», lo que decepcionó a algunas ONG pero refleja un compromiso arduamente negociado.
Implicaciones para las empresas
El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) entrará plenamente en vigor en 2027. Las empresas exportadoras deben preparar la contabilidad de carbono y el abastecimiento de energía renovable. Los estándares de divulgación ESG convergen a medida que los marcos GRI e ISSB se alinean.
La acción climática pasa del consenso político a las reglas económicas: la transición baja en carbono es irreversible.